
PREGUNTAS FRECUENTES
Te doy la bienvenida a la sección de Preguntas Frecuentes (FAQ), donde encontraras respuestas a las dudas más comunes sobre el proceso terapéutico.
Es completamente normal tener dudas e inquietudes antes de comenzar un proceso de terapia, especialmente si es la primera vez que te embarcas en este viaje. Todas las personas queremos sentirnos informadas y seguras antes de dar este importante paso. Por eso, he creado esta sección de preguntas frecuentes para responder a esas preguntas comunes que puedan surgir y ayudarte a sentirte de forma más tranquila y preparada.
A lo largo de las preguntas frecuentes, hablaré sobre qué esperar de las sesiones, cómo puedes prepararte para tu primera sesión, y aclararé dudas sobre los diferentes tipos de terapia que ofrezco. También encontrarás detalles sobre la confidencialidad de las sesiones, uno de los aspectos más importantes de la terapia, y cómo garantizo la protección de tus datos personales.
La incertidumbre, a veces, puede generar dudas adicionales, pero quiero que sepas que es normal no tener todas las respuestas desde el principio. Mi objetivo es brindarte un espacio seguro, donde puedas expresar cualquier inquietud, sin presiones, asegurándome de que te sientes de una manera más informativa y acompañada.
Si no encuentras la respuesta que buscas en esta sección, te invito a ponerte en contacto conmigo. Estoy aquí para ti.
No es necesario ni imprescindible; de hecho, la terapia no se limita únicamente al tratamiento de trastornos mentales, sino que también es una valiosa herramienta para el crecimiento personal y el bienestar general, sin necesidad de etiquetas diagnósticas, como: autoconocimiento, desarrollo de habilidades, mejora de relaciones, gestión emocional, empoderamiento para dificultades futuras, etc. Lo que sí es necesario es tener objetivos en el proceso terapéutico.
No es necesario. Muchas personas buscan ayuda psicológica directamente sin necesidad de una derivación médica. En otros casos, hay personas que prefieren hacer un chequeo médico previo.
Si te haces esta pregunta, es muy probable que una parte de ti esté pidiendo ser escuchada y ayudada. La necesidad de apoyo psicológico puede manifestarse a través de diversas señales emocionales, cognitivas y conductuales: cambios en el estado de ánimo, apetito o sueño, dificultades en las relaciones interpersonales, comportamientos autodestructivos, incluso síntomas “inexplicables”.
Abordar estos cambios en un espacio seguro es muy beneficioso porque fomenta el autoconocimiento, la gestión emocional, la autoexploración y nos permite desarrollar nuevas habilidades de afrontamiento, entre otras. Recuerda que acudir al psicólogo/a no es una cuestión de debilidad, sino de responsabilidad para con uno mismo.
La terapia no garantiza resolver todos los problemas, pero es una herramienta eficaz para comprender, gestionar y superar dificultades emocionales, mentales e interpersonales, así como un instrumento para adquirir estrategias y herramientas para mejorar la salud mental.
No hay una edad específica para comenzar la terapia. Las y los psicólogos trabajamos con personas de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores; concretamente, yo trabajo con personas mayores de 16 años.
La duración y, sobre todo, la frecuencia, pueden variar según las necesidades individuales/de pareja, las necesidades económicas o la decisión mutua que tomemos.
Normalmente, la duración de una sesión individual oscila entre los 50 y 60 minutos mientras que las sesiones de pareja suelen tener una duración de entre 75 y 90 minutos. En cuanto a la frecuencia, en general se recomienda que, al principio del proceso terapéutico, las sesiones individuales se hagan de manera semanal y las de pareja, quincenal. A medida que avanza la terapia y se empieza a experimentar mejoría, la frecuencia de las sesiones disminuye.
Si es posible prever con antelación que no podrás acudir a la sesión, intenta reagendarla a través de mensaje, correo o llamada cuanto antes (al menos con 24h). Las sesiones son espacios cerrados exclusivamente para ti.
En otras ocasiones, pueden ocurrir diferentes imprevistos (enfermedad/hospitalización, fallecimiento de alguien cercano o, incluso, un atasco) que no nos permiten anticipar nuestra ausencia a la sesión. De igual forma, intenta contactar conmigo a la mayor brevedad para intentar solventarlo y dar la mejor solución.
La cantidad de sesiones necesarias varía según la persona y la demanda. Algunas personas pueden notar mejoras en unas pocas sesiones, mientras que otras pueden requerir un compromiso a más largo plazo. Es importante ser constante.
La confidencialidad es un principio central en la terapia e implica que todo lo abordado en las sesiones se mantiene en estricta privacidad entre tú y yo. Este principio solo se ve roto en el caso en el que exista un riesgo inminente de daño hacia ti o hacia otros, especialmente en casos de riesgo suicida, homicida o abuso infantil.
En caso de que varios profesionales participemos en la consecución de tus objetivos, solo compartiremos la información estrictamente necesaria y se hace siempre bajo tu consentimiento. Si fuese necesario realizar una supervisión clínica del caso, no se proporcionarán datos personales que pudieran identificarte de ninguna manera.
Depende. No creo que tú tengas que adaptarte a una determinada terapia, sino que debe ser, más bien, al contrario: la terapia debe adaptarse a ti y a tus necesidades. Puede que prefieras realizar el trabajo exclusivamente en las sesiones, pero si así lo consideras, te recomendaré tareas o recursos para trabajar entre sesiones.
El precio de las sesiones varía según el tipo de terapia. Te invito a ponerte en contacto conmigo para conocer las opciones disponibles y sus tarifas.
Actualmente no aceptamos seguro médico, pero si tu póliza lo permite, puedes solicitarme las facturas correspondientes para que te reembolsen una parte del costo.
No. Dentro de la psicología existen muchos enfoques diferentes y elegir un modelo de trabajo u otro dependerá de tu motivo de consulta y tus preferencias personales. Recuerda que es importante encontrar a alguien con la capacitación adecuada y con quien sientas que puedes ser tú. En nuestra sesión de valoración gratuita abordaremos esto.
Es importante que mantengamos una comunicación fluida y honesta durante todo tu proceso terapéutico. Si en algún momento de este proceso, sientes que no estás logrando la conexión o los resultados que esperabas, podemos explorar juntos si hay aspectos específicos que puedan abordarse dentro de la relación terapéutica actual.
Si, aun así, tú y/o yo consideramos que sería positivo un cambio, optaríamos por continuar en esta dirección. Tengo la suerte de estar conectada con otros grandes profesionales dentro de este nicho que también podrán ayudarte desde otra perspectiva.
Si te sientes con más confianza para dar el siguiente paso, te invito a reservar tu sesión de valoración gratuita. Será el primer paso en este viaje transformador:
